domingo, 31 de mayo de 2009

EU y México ante la influenza

Por Dulce Gamiño, Alejandra Olalde y Milburga Rodríguez

Los dos países enfrentaron en el último mes una epidemia por un brote de virus H1N1 llamado comúnmente Influenza Humana. En México el pasado jueves 23 de abril por la noche el Secretario de Salud José Ángel Córdova anunció a la nación las medidas que se debían tomar para evitar el contagio de dicho virus, tales como la suspensión de clases y evitar conglomeraciones. Desde entonces se hizo un llamado a la nación para cooperar con el gobierno mexicano manteniéndose resguardados en sus respectivos hogares así como portando un tapaboca en caso de que tuvieran que exponerse al exterior en lugares con más de cinco individuos. Posteriormente se suspendieron las actividades comerciales, se cerraron restaurantes, cines, plazas, locales de comida entre otros y se dejó que cada empresa definiera si sus labores continuaban, recomendando que sólo estuvieran abiertas aquellas dedicadas a productos o servicios de primera necesidad.
Evidentemente este acontecimiento que ha dejado a la actividad económica de México en paro, ha provocado una reducción del Producto Interno Bruto del 5.2% en el 2009. Esto generó el desplazamiento en la memoria del mexicano los temas concernientes a la crisis económica así como otras decisiones importantes que el gobierno tomaba entonces como la legalización de las drogas y los acuerdos que se iban a tomar entorno a los problemas de migración con Estados Unidos.
Miles de mexicanos que permanecieron en sus hogares estuvieron expuestos a mensajes de las principales cadenas mediáticas de México pasando por todas su plataformas, Internet, Radio, Prensa y sobre todo Televisión, que mantuvieron una cobertura ininterrumpida sobre todo lo que aconteciera entorno a la Influenza Humana, generando un pánico en la población.
El porcentaje de impacto podemos medirlo con el uso del tapabocas que durante los primeros días no fue muy evidente, sin embargo, después de que se anunciara la cifra de los muertos afectados en México y en el mundo, la gente comenzó a escuchar en los medios de comunicación que la mejor medida para evitar el contagio era el uso del tapabocas, poco tiempo después este producto se había agotado en las farmacias, establecimientos y tiendas de autoservicio como Wal-Mart, pero lo más impactante fue que la población mexicana dio una respuesta positiva al portarlo como parte de su vestimenta diaria; este cambio en el comportamiento no se hubiera dado si la gente que tuvo que permanecer en casa no hubiese estado expuesta a los medios de comunicación.
En Estados Unidos la respuesta fue más lenta, los medios de comunicación comenzaron a mencionar la enfermedad y sus agravantes en la última semana de abril, interrumpiendo las clases en las escuelas y proponiendo medidas para combatir la enfermedad. Anteriormente en este país sólo se mencionaban las afectaciones en territorio mexicano, posteriormente se dieron a conocer los casos que había en el país así como la primera muerte de un bebé mexicano por causa de la Influenza Humana. Nuevamente los medios de comunicación fueron los que dieron la noticia al mundo entero y se supo que no sólo había casos en América sino también en Europa, Israel, Australia y Nueva Zelanda, logrando que el mundo entero entrara en pánico. La noticia generó una reacción fuerte en el público y un cambio en el trato de los gobiernos internacionales hacia los turistas mexicanos que se encontraban en distintos países, un ejemplo es China que prestó dos aviones jumbo para sacar de su territorio a todos los mexicanos que se encontraban ahí.
Debido a esta sobreexposición respecto a la Influenza, México y Estados Unidos olvidaron sus problemas centrales tales como su depresión económica y se borraron totalmente de la agenda algunas negociaciones y reformas que se iban a tomar entorno a su relación como países socios, los ciudadanos olvidaron por completo temas como la devaluación, la caída del producto interno bruto, la pobreza y sobre todo el desempleo a pesar de que en México la suspensión de la actividad económica especialmente en el sector turístico, provocaría la interrupción del pago de salarios de los empleados en los días de paro generando próximamente un alza en el desempleo, así como las consecuencias que puede acarrear nuestro país con la quiebra de Chrysler, ya que esta empresa alberga tan solo en México 450 mil empleados que dependen de la productividad y funcionamiento de la planta de Coahuila.

No hay comentarios:

Publicar un comentario